Así que con una valentía irreconocible me enfrenté a los temidos macarons y reconozco que cuando les salió el piececito en el horno me faltó hacer una danza tribal por la cocina! Os dejo con la receta, os aseguro que es infalible, así que atreveros!
Ingredientes (para 20)
- 70 gr. de claras de huevo (aproximadamente son 2 huevo y medio)
- 130 gr. de azúcar glas
- 80 gr. de almendra en polvo o molida
- 10 gr. de cacao sin azúcar
- 20 gr. de azúcar blanco
Para el relleno:
- 100 gr. de chocolate blanco
- 100 ml. de nata para montar
Preparación
Comenzamos tamizando la almendra con un tamiz o colador lo más fino que tengamos. Sobre la almendra tamizamos el azúcar glas con el cacao. Mezclamos y tamizamos de nuevo la mezcla. Tamizamos 2 o 3 o las veces que aguantéis.
*Cuanto más se tamiza más lisa y sin grumos queda la superficie del macaron.
Aparte montaremos las claras, no es necesario que sean pasteurizadas. Las montamos hasta conseguir picos firmes y cuando estemos a la mitad de montarlas agregamos el azúcar blanco.
Cuando lo tengamos vamos añadiendo a las claras poco a poco la mezcla de la almendra, el azúcar y el cacao. Con movimientos envolventes y despacio vamos juntando ambas mezclas hasta que tengamos una textura parecida al puré.
Ponemos la mezcla en una manga pastelera y con una boquilla redonda o cortando al punta de ésta vamos repartiendo la mezcla en una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Para hacer los círculos presionamos la manga hasta que el círculo tenga el tamaño deseado y soltamos.
*Podemos hacer una plantilla para que salgan todos iguales, yo usé un cortador de galletas para hacer los dibujos.
Una vez tengamos toda la masa repartida los dejamos secar. Esto quiere decir que debemos esperar el tiempo necesario hasta que se les cree una costra, o hasta que los toquemos y no se nos pegue al dedo. Puede ser desde 15 minutos hasta 4 o 5 horas, depende del clima. Yo tardé al rededor de 45 minutos.
Una vez listos los metemos al horno en una altura baja con el horno precalentado a 150ºC durante 15-20 minutos. El pie debe crearse durante los primeros 5-7 minutos.
Mientras están en el horno preparamos el relleno de chocolate blanco. Para ello derretimos el chocolate en una olla junto con la nata y lo llevamos al frigo hasta que quede totalmente frío. Una vez lo tengamos lo montamos como si fuera nata.
Sacamos los macarons del horno y los dejamos reposar una hora, o hasta que estén fríos, en la bandeja del horno. Los despegamos y los guardamos un día en una cajita o tupper hasta el día siguiente. Pasado el tiempo los rellenamos y listo! A mí me gusta que se salga por todos lados!
Si no os atrevéis con los macarons probar esta receta ya que, al tener por sí mismos un color oscuro no hay posibilidad de frustración por que se doren demasiado o no se reparta bien el color y haya que mezclar demasiado la masa. Yo no esperaba que me salieran y al final...tatatatatacháaan!
La verdad es que los macarons no es mi dulce favorito pero aun así probaré con otros sabores, es tan genial que salgan las cosas bien!!
Os abandono ya que ya estoy perdiendo mucho tiempo, volveré pronto...lo prometo!!
Besos de chocolate!
Ángela







